University of Illinois Extension

Preparación del suelo

No importa lo bien que trasplante sus plantas o que la calidad de sus plantas sea la mejor, no se puede tener un buen jardín sin una buena fundación y un buen ambiente para las raíces: un suelo bien preparado. Antes de plantar, es necesario preparar el suelo, especialmente si no se ha sembrado flores en ese suelo antes. Después de seleccionar el área y determinar cómo se quiere que luzca el jardín, retire todo el césped y las malas hierbas antes de labrar el suelo. Una alternativa para eliminar el césped es aplicar el herbicida glyphosato en el área. Esto eliminará toda vegetación existente. Después que la vegetación ha muerto, el residuo se incorpora en el suelo al labrar la tierra. Lea y siga las instrucciones cuidadosamente para evitar su uso incorrecto.

soil sample in hand

Todos los jardines se benefician de la incorporación de materia orgánica que ayuda a mejorar la textura del suelo, aireación del terrón y drenaje. Aplique materiales orgánicos como turba, abono, hojas, recortes de césped y estiércol. Esto quiere decir añadir 3-4 pulgadas de materia orgánica labrada en las 6-8 pulgadas del suelo. El área también debe ser fertilizada con fertilizante para uso general tal como 5-10-5, 10-10-10, 12-12-12 o de análisis similar a un ración de 1½ a 2 libras por 100 pies2 en el área del jardín. Una vez que se ha incorporado y mezclado todo el material en el suelo, rastrille el área para nivelarla y usted está listo para plantar.

La mayoría de las plantas anuales crecerán muy bien en suelos con un pH de entre 6 5-7 5. Debido a que la mayor parte de nuestro suelo esté en esta escala no debe haber razón para reajustes drásticos del pH. Si tiene preocupación de que el del suelo pH es apropiado, haga analizar su suelo en un laboratorio profesional. Muchos laboratorios realizan este trabajo. Una vez que tenga los resultados, puede hacer una decisión informada de lo que debe hacer. Antes de culpar a la fertilidad del suelo o a problemas de pH por el mal rendimiento de las anuales, asegúrese de dedicar suficiente tiempo a la preparación del suelo. Esta es la clave de criar plantas de calidad.

Siempre trabaje suelos con apropiado contenido de humedad. Labrar terrenos muy pronto en la primavera cuando están aún muy húmedos resultará en daño de la estructura del suelo. Estos terrenos se pondrán muy duros, con drenaje insuficiente, y poca aireación. Pruebe el terreno tomando en la mano un poco de tierra y apretándola en una bola. Toque la bola. Si se desmorona enseguida, el suelo está listo para ser labrado. Si la bola se queda firme, el suelo está muy húmedo y no debe ser labrado hasta que se seque más