En un mundo en el que el tiempo y el espacio son limitados, la jardinería en recipientes resulta cada vez más adecuada. La popularidad de la jardinería en recipientes ha tomado vida propia y, podría decirse, que casi se ha convertido en una disciplina artística. Cualquier planta común puede verse totalmente distinta en un recipiente que resalte su color, textura o forma original. Para darle al jardín un toque de "color instantáneo", lo ideal es agregar diferentes recipientes. Así, se puede cambiar el aspecto de un paisaje por completo. Las zonas no cultivables y los espacios totalmente reducidos se convierten, de repente, en oasis coloridos.

Quienes logran excelentes resultados en este tipo de jardinería saben que no es fácil encontrar recipientes bonitos. Hasta aquel menos experimentado podrá crear y mantener contenedores llamativos, siempre y cuando sepa aplicar algunos principios básicos.