University of Illinois Extension

Disminución de factores de riesgo

La ingesta insuficiente de calcio, incluso en los adolescentes, puede aumentar las probabilidades de tener una baja densidad ósea en la edad adulta.

El ejercicio disminuye el riesgo de desarrollar osteoporosis. La actividad física desde la juventud contribuye a elevar la cantidad de calcio depositada en los huesos. Esto se conoce como pico de masa ósea. El ejercicio y la actividad en el transcurso de la vida sirven para reducir la pérdida de densidad ósea y para mejorar el equilibrio y la flexibilidad. El equilibrio y la flexibilidad son importantes para evitar las caídas.

La densidad mineral ósea de las mujeres que fuman suele ser baja. Mientras que la razón científica exacta no se conoce, se cree que el cigarrillo interfiere con la vitamina D. Como la vitamina D es necesaria para la mineralización del hueso, el cigarrillo puede afectar la salud ósea de esta forma. Para reducir el riesgo de padecer osteoporosis y para gozar de buena salud en general, lo ideal es no fumar.

La relación entre el alcohol y la densidad ósea baja tampoco es muy clara. En algunos estudios se ha demostrado que el alcohol afecta las células que forman los huesos. El abuso de alcohol crónico está asociado con la mineralización ósea baja, con la incidencia alta de caídas y con más fracturas que resultan de estas caídas.

La cafeína aumenta la cantidad de calcio que el cuerpo excreta. El consumo exagerado de cafeína afecta el equilibrio del calcio si la ingesta de calcio es muy baja. Haga lo posible por limitar el consumo de cafeína a 400 miligramos por día aproximadamente. Los siguientes son ejemplos del contenido de calcio de algunas bebidas:

El exceso de proteínas aumenta la cantidad de calcio que el cuerpo excreta. Las dietas con alto contenido de proteínas y bajo contenido de calcio pueden afectar la salud ósea si duran más de un año.

También las dietas con alto contenido de sodio pueden aumentar la excreción de calcio por la orina. Por esta razón, las dietas más recomendables son las bajas en sodio. Las pautas alimentarias para los estadounidenses (Dietary Guidelines for Americans) indican este tipo de dietas.