University of Illinois Extension

Panorama general

El informe del año 2004 del Cirujano General de los Estados Unidos sobre la Salud Ósea y la Osteoporosis indica que hace 30 años se sabía muy poco acerca de las enfermedades de los huesos. Se daba por sentado que la debilidad ósea y las fracturas eran parte del proceso de envejecimiento. La actividad física y la dieta saludable contribuyen a atenuar los efectos del envejecimiento en los huesos.

Las fracturas después de los 50 suelen indicar el debilitamiento de los huesos. Las fracturas de cadera en adultos mayores elevan los índices de mortalidad. Quienes sobreviven, en general, tienen que mudarse a un asilo de ancianos en el término de un año. Mucha gente mayor limita la actividad física por miedo a caerse.

Los huesos debilitados no causan dolor. De hecho, cuando los huesos se debilitan al punto de que ocurra una fractura ya suele ser demasiado tarde para volver a fortalecerlos. Desde la infancia en adelante la clave para mantener los huesos sanos es realizar algún tipo de actividad física adecuada para lograr esto y consumir alimentos con calcio y vitamina D.

Su médico podrá ayudarlo a evaluar el riesgo de sufrir osteoporosis. Lea la sección "Diagnóstico de la osteoporosis" en este sitio web para conocer los métodos actuales de diagnóstico de esta enfermedad.