University of Illinois Extension

¿Por qué contraemos osteoporosis?

El hueso es un tejido vivo. Los huesos cambian constantemente ya que se forman, se degradan y se vuelven a formar. Estos procesos pasan inadvertidos para nosotros, no sentimos nada. Durante la niñez y la adolescencia la cantidad de huesos en formación es mayor que la que se degrada. En otras palabras, el cuerpo produce más hueso para fortalecer el esqueleto hasta alcanzar el pico máximo de masa ósea.

Entre los 20 y 25 años de edad, el proceso se hace más lento y se revierte. Se pierde más hueso del que se forma debido a la reabsorción. La meta es mantener la cantidad máxima de masa ósea posible. Esto se logra con la ingesta de alimentos ricos en calcio y haciendo alguna actividad física adecuada para mantener los huesos sanos, como los ejercicios de soporte de peso. Debemos tratar de reducir al máximo la cantidad de masa ósea que perdemos.

El 98% aproximadamente del calcio de nuestro cuerpo se encuentra en el esqueleto. El resto se usa para contraer y relajar los músculos, incluyendo el corazón, y para coagular la sangre, para los impulsos nerviosos y para la estimulación de la secreción de hormonas.

Si no ingerimos la cantidad de calcio suficiente para satisfacer las necesidades del cuerpo, este utilizará el calcio de los huesos para mantenerse en funcionamiento. Cuando la ingesta de calcio es insuficiente por largos períodos de tiempo, los huesos se debilitan y se tornan menos densos. Esta enfermedad se denomina osteoporosis.

Los huesos son porosos. Esto significa que en su interior hay espacios de aire. Si alguna vez vio un corte transversal de un hueso de animal se habrá dado cuenta de que no es sólido, parece un tipo de esponja. Los huesos humanos son similares. Cuando los huesos se debilitan porque el cuerpo utiliza el calcio que contienen para funcionar, los poros se agrandan y los huesos se quiebran con más facilidad.