University of Illinois Extension

Epilepsia

Epilepsia es una de las discapacidades más antiguas y la que menos se comprende.  En el año 4000 A.C., el Código de Hammurabis designaba a los “epilépticos” como ciudadanos de segunda clase.  En el año 400 A.C., Hipócrates, el padre de la medicina moderna, diagnosticó a la epilepsia como una aflicción del cerebro y del sistema central nervioso.  Desgraciadamente, muchos no compartieron sus ideas y continuaron pensando que la epilepsia era una maldición.  A través del curso de la historia, la gente epiléptica  estuvo sujeta a tratamientos barbáricos debido a su discapacidad.

En 1857, se descubrió la droga Bromide, conocida por ser la más efectiva en disminuir la frecuencia y severidad de las convulsiones.  Esta droga como otras tiene algunos serios efectos secundarios.  Deja a la persona somnolienta, inactiva y con falta de memoria.  La sociedad supuso que las personas con epilepsia tenían una inteligencia extremadamente baja y por lo tanto decidieron evitarlos.

El siguiente progreso en el tratamiento de la epilepsia apareció en 1912 con el uso de fenobarbital.  Se continuó con las investigaciones y se descubrió en 1938 la droga anticonvulsiva llamada Dilantin como muy efectiva para disminuir las convulsiones.  Dilantin es una de las drogas que más se usa para controlar la epilepsia.

¿Qué es la Epilepsia?

La epilepsia es un desorden convulsivo. Una convulsión es un cambio en el funcionamiento eléctrico del cerebro.  Las convulsiones pueden ocurrir repentinamente, sin aviso y pueden detenerse en cualquier momento.

Clasificación

Hay varios tipos de epilepsias.  En el campo de la medicina se ha desarrollado un sistema de clasificación internacional para la epilepsia basado en el  lugar donde ocurrió la lesión en el cerebro; porque la mayoría de la gente está más familiarizada con la vieja clasificación que con la referencia cruzada de la nueva.  Los 3 tipos más comunes de epilepsias son:

Crisis de ausencia  Esta convulsión se caracteriza por episodios de mirada fija.  Con estos episodios que solo duran menos de un minuto, la persona no se da cuenta del ataque y no requiere ayuda.  Las convulsiones pueden ocurrir varias veces en el día, hasta 100 veces en algunos de los casos.  El término internacional para este tipo de convulsión es “ausencia”

Crisis tonicoclónicas.  Durante la convulsión tonicoclónica puede haber un temblor violento de todo el cuerpo acompañado por la pérdida temporal de la conciencia. La persona puede experimentar incontinencia, puede respirar profundamente o en forma irregular y puede ponerse azulado.  La convulsión puede producirse por la influencia de luces brillantes, ruidos fuertes, emoción, sueño irregular, mala nutrición, estrés y otro tipo de cambios en la rutina.  Las convulsiones pueden durar de 2 a 5 minutos.  Pueden ocurrir más de una vez durante el día o no tan frecuentes como una vez al año.  La clasificación para este tipo de convulsión es “Crisis generalizada tonicoclónica.”

Sicomotor  Este tipo de convulsión  resulta en un comportamiento sin propósito e inapropiado, con amnesia (pérdida de la memoria) en relación con el episodio.  La persona puede deambular fuera de su habitación y no recordar de donde vino o adonde va.  Pueden durar entre 2 a 5 minutos.  La clasificación para este tipo de epilepsia es “Crisis Parcial Compleja”.

Causas

Antes de nacer tales como radiación, sustancias venenosas, drogas, rubéola si se contrae al principio del embarazo, o la incompatibilidad RH (diferencia en el tipo de sangre Rh negativo de la mujer embarazada  y el del feto -Rh positivo).

Al nacer - falta de oxígeno.

Infancia,  como heridas en la cabeza, sarampión, encefalitis, tos crónica, o meningitis.

Adultos, como tumores en el cerebro, problemas de circulación  de la sangre, o heridas en la cabeza.

Cualquier persona en cualquier momento puede experimentar una herida o enfermedad en el cerebro o en el sistema nervioso central que puede resultar en epilepsia.

Help For Líderes

Muchas personas epilépticas toman medicamentos para ayudarles a reducir o eliminar las convulsiones.  Sin embargo, si tiene una convulsión, la siguiente información le puede ayudar a manejar la situación.

  • Mantenga la calma.  Una vez que la convulsión comienza, no se puede parar.

  • Acueste a la persona de lado.

  • No coloque ningún objeto en la boca de una persona epiléptica.

  • Limpie el sitio alrededor de la persona retirando cualquier objeto que pueda dañarla.  Permita que las demás personas presentes ayuden con esto.

  • Si hay otras personas presentes, informe a los miembros del grupo todo lo que usted  sepa de lo que está sucediendo.  Al saber más sobre la epilepsia, los miembros están más sensibles con el  problema y se sienten más seguros para poder ayudar y entender. 

  • Cuando termine la convulsión, lleve a la persona a un lugar donde pueda descansar.  Muchas personas estarán cansadas por la extrema actividad muscular y querrán dormir.

  • Avise a la persona que debe regresar con el grupo una vez que esté lista y se sienta con ganas de participar en la actividad.

  • Al final de la sesión, notifique a los padres que su niño tuvo una convulsión.  Anote la hora en que ocurrió, su duración y qué hizo la persona cuando ocurría la convulsión.  La información será útil para los padres o para el médico para controlar las convulsiones y poder recetar medicamentos.

  • Se necesita atención médica cuando: 1) la convulsión dura por más de 10 minutos ó 2) hay una serie de ataques generalizados tonicoclónicos, uno tras otro en forma rápida sin que la víctima recupere la conciencia.

Recursos

Fundación Americana de Epilepsia
4351 Garden City Dr.
Landover, MD 20785
(800) 332-1000
http://www.efa.org/