University of Illinois Extension

Calificaciones/ Notas – Sobornar o no sobornar

Cada padre tiene la pregunta histórica: "¿Debe usted sobornar a su niño para que haga su tarea?" "¿Debe pagarle a su niño por sus buenas calificaciones?" Y la respuesta es sí — y no.

Cada uno responde a alguna forma de soborno en su vida. El soborno es la promesa de algo por hacer una cosa a cambio. El soborno tiene una implicación negativa, mientras que la recompensa es una influencia positiva. Las recompensas pueden ser personales (sentirse bien sobre nosotros mismos), sociales (ser agradecido o elogiado por otros), o materiales (recibir una recompensa concreta.)

La mayoría de los niños no son bastante maduros para aceptar recompensas personales, así que algunos necesitarán recompensas materiales. Las recompensas materiales pueden ser eficaces para motivar a un niño a mejorar un comportamiento, sus calificaciones, o una práctica, pero no se debe utilizar como el único medio para mejorar. Las recompensas materiales necesitan ser eliminadas cuando no sean necesarias y reemplazadas por recompensas personales o sociales. Las recompensas para los niños necesitan ser frecuentes, consistentes y apropiadas.

También, las consecuencias se deben discutir antes de tiempo. Los padres que establecen las consecuencias con sus niños, también necesitan estar seguros que pueden vivir con las consecuencias. Al establecer consecuencias, los padres realmente están dando a sus niños una opción. Si el niño elige las consecuencias, por no llenar las expectativas, una consecuencia razonable debe establecerse.

Consecuencias apropiadas no incluyen la compra de regalos costosos por hacer las tareas u obtener calificaciones aceptables; por otro lado, castigar a su hijo sin salir por un mes por no llenar una expectativa tampoco es una consecuencia apropiada.

Las metas necesitan ser a corto plazo y con recompensas pequeñas para los niños pequeños. En la medida que el niño madura, las metas pueden ser más a largo plazo y las recompensas y consecuencias deben ser equivalentes a su madurez.