University of Illinois Extension

Control de enfermedades

Enfermedades que afectan a las plantas

La salud de las plantas resulta amenazada por enfermedades, insectos, malezas, animales, cambios ambientales o por el mantenimiento inadecuado.

Las enfermedades y los insectos suelen afectar a las plantas aunque las condiciones de crecimiento y mantenimiento sean buenas. Tanto las enfermedades como los insectos causan daños similares, pero de modo diferente. El daño causado por ambos puede resultar en hojas y frutos deformados, manchados o podridos. Ambos pueden causar la caída o la decoloración de las hojas. Si las plantas se observan con atención es posible distinguir el daño causado por las enfermedades del causado por los insectos.

Los hongos, las bacterias, los virus y los nematodos causan la mayoría de las enfermedades que afectan a las hortalizas. Estos organismos se propagan por medio del viento, el salpicado de agua de lluvia, los insectos, las semillas o las plantas trasplantadas infectadas y por el movimiento de la tierra infectada.

Muchas enfermedades bacterianas y fungosas causan la decoloración de las hojas. Parte de la hoja se torna amarilla, gris, marrón o negra. La infección puede manifestarse en una mancha pequeña y decolorada o puede expandirse y dañar por completo una zona grande y de forma irregular de la planta. Estas infecciones suelen dejar un margen o halo amarillento, verdoso, marrón o negro alrededor de la zona enferma.

Podredumbre de raíz

La podredumbre de raíz o fusariosis es causada por un hongo del suelo que ataca a las semillas en estado de germinación y a las plántulas. Las plantitas colapsan y se mueren cuando la enfermedad las ataca a nivel del suelo. Una manera de evitar la podredumbre de raíz es sembrar en lugares cálidos, soleados y con buen drenaje y trabajar el suelo correctamente (profundidad, espaciado, riego y fertilización adecuados).

La mayoría de las semillas de hortalizas que están a la venta ya están tratadas contra la fusariosis. Resulta beneficioso pulverizar con un fungicida las plántulas cuando comienzan a crecer.

Enfermedades fungosas de las plantas más viejas

Existen varios tipos de manchas y tizones de hojas y tallos. Los fungicidas previenen el tizón común de la zanahoria, el pepino, la papa irlandesa, el melón, la calabaza, el pimiento, el tomate y la berenjena.

Para controlar estas enfermedades, elija un fungicida recomendado y cubra toda la superficie de las plantas. Algunas enfermedades como la fusariosis y la verticilosis pueden controlarse mejor plantando variedades resistentes.

Enfermedades virósicas

Cuando un virus ataca una planta esta se atrofia y las hojas se manchan y se deforman. Los virus se propagan de las malezas y de las plantas enfermas a las plantas sanas cuando los insectos se alimentan (principalmente los áfidos, las cigarras de la hoja, los trips y algunos escarabajos). Sólo unos pocos virus se propagan por cultivo, poda o cosecha. No hay que demorarse en sacar de la huerta toda planta infestada.

Enfermedades producidas por nematodos

Los nematodos son gusanos pequeños trasparentes que viven en el suelo y se alimentan de las raíces de las plantas. El daño que producen se manifiesta en plantas amarillentas, achaparradas y débiles. El nematodo de agalla de raíz perfora la raíz de la planta y produce en estas carnosidades o tumores pequeños.

Estas agallas no deben confundirse con los nódulos bacterianos benéficos más grandes que se pegan a las raíces de las arvejas y las habas.

Las plantas crecen más despacio o se marchitan en días calurosos cuando están afectadas por las agallas de raíz. Si encuentra nematodos de agalla de raíz cambie la huerta de lugar o fumigue la zona con un fumigante de suelo. Siga atentamente las instrucciones del envase.

Control de enfermedades

Para que las plantas se mantengan fuertes y libres de enfermedades hay que cuidarlas adecuadamente. Fertilice y riegue cuando sea necesario. Controle las malezas y los insectos.

El mulch ayuda a controlar la podredumbre del fruto y la podredumbre del final de floración del tomate y del pimiento (parte inferior del fruto hundida y oscurecida).

Para regar coloque una manguera entre las filas de plantas directamente sobre el suelo, no moje las hojas para evitar el desarrollo de enfermedades. Si tuviera que mojar las plantas, riegue por la mañana temprano para que las plantas puedan secarse antes de que oscurezca.

No trabaje en la huerta cuando las plantas estén mojadas. Si cultiva, poda o cosecha en estas condiciones diseminará bacterias y hongos de las plantas infectadas a las sanas.

Si ve hojas, tallos o frutos enfermos corte las partes dañadas y arrójelas en un recipiente de basura. Revise la huerta con frecuencia.

Los fungicidas se utilizan en forma de aerosol o polvo. Son más eficaces si se los utiliza antes de que aparezcan manchas o podredumbre en las plantas. Siga las instrucciones de los envases. En la Guía para las plagas del hogar, el jardín y la huerta encontrará una lista de los fungicidas recomendados.

Cultive variedades resistentes a enfermedades y use semillas, tubérculos, bulbos, etc. libres de enfermedades tratados con algún fungicida. No guarde sus propias semillas para plantar.

Rote las hortalizas. Plántelas en distintos lugares de la huerta cada año. No plante en el mismo lugar con más frecuencia que una vez cada tres años las siguientes hortalizas de las siguientes familias:

El repollo y el nabo no deben cultivarse en el mismo lugar durante dos años seguidos. Esto es igual para toda la familia del repollo: brócoli, repollitos de Bruselas, repollo, coliflor, repollo chino, hierba mostaza, rábano, colirábano, colinabo y nabo.

Familia del pepino: pepino, calabaza ornamental, melón, calabaza, zapallito y sandía.

Familia del tomate y de la papa: berenjena, papa irlandesa, pimiento y tomate.

Familia de la cebolla: cebolleta, ajo, ajo puerro, cebolla y chalote.