University of Illinois Extension

Diseño de la huerta

Aproveche el espacio al máximo

Una huerta bien planeada requiere poco mantenimiento y resulta más productiva que otra no diseñada previamente.

Comience a planear su huerta mucho antes de que llegue el tiempo de plantar para estar listo para trabajar en ese momento.

Si el suelo no se labró durante el otoño, deberá labrarse a principios de la primavera. El suelo deberá fertilizarse como se describe en la sección titulada 'Cómo plantar'.

Elija un lugar

El rendimiento de una huerta depende en gran medida de la ubicación. Aunque no tenga demasiado margen para elegir una ubicación, considere lo siguiente:

Buen suelo - Lo ideal es el suelo suelto, nivelado, fértil y con buen drenaje. Si fuera posible, evite los suelos arcillosos y muy arenosos salvo que pueda agregarles materia orgánica.

Luz solar - La luz del sol es necesaria para producir hortalizas sanas de buena calidad.

Distancia de árboles y arbustos - Los árboles y los arbustos compiten con las hortalizas por la luz solar, los nutrientes y la humedad. Evite especialmente los nogales porque las raíces producen una toxina que impide el crecimiento de las hortalizas.

Suministro de agua - Lo ideal es tener una fuente de suministro de agua cerca de la huerta. El riego es muy importante cuando las plantas comienzan a crecer de semilla o cuando recién se trasplantan.

Cerca de su casa - Si fuera posible, su huerta debería estar cerca de su casa para su comodidad; especialmente durante el tiempo de cosecha.

Elija un plan

Tenga en cuenta los siguientes aspectos cuando diseñe su huerta:

Tamaño de la huerta - El tamaño de su huerta dependerá del espacio disponible, del tiempo que tenga para dedicarle y de la cantidad de hortalizas que necesite. No plante de más.

Tipos de hortalizas - Elija las hortalizas que le gusten tanto a usted como a su familia. Asegúrese de que puedan cultivarse en su huerta teniendo en cuenta el espacio y la luz solar.

En una huerta sombría reserve el espacio que reciba más luz solar para las hortalizas que se cultivan por su fruto o semilla (maíz, tomate, calabaza, pepino, berenjena, pimientos, habas y arvejas).

Las plantas que se cultivan por sus hojas o raíces pueden cultivarse a la media sombra (remolacha, repollo, lechuga, hierba mostaza, acelga, espinaca y nabo).

En las huertas pequeñas plante hortalizas de rendimiento alto (haba verde enana, haba Lima enana, vegetales de hoja, tomate, morrón y calabacita enana).

Las hortalizas que ocupan mucho espacio durante mucho tiempo y rinden poco son el melón, las calabazas y el maíz dulce.

Para obtener información acerca de las variedades recomendadas comuníquese con la oficina de Extensión de su condado. Si elige variedades híbridas, es más probable que obtenga plantas más productivas y resistentes a enfermedades.

El híbrido resulta del cruzamiento de dos líneas parentales que difieren en una o más características importantes. Los híbridos combinan la resistencia a las enfermedades y la calidad mejorada.

¿Cómo crecerá su huerta?

Ubique las hortalizas que maduran más tarde pueden plantarse en el mismo lugar donde hubo otras Ubique las hortalizas teniendo en cuenta la estación en la que se desarrollan. Separe las primeras plantas de las hortalizas de crecimiento rápido para que después de cosecharlas se pueda aprovechar ese espacio para sembrar otras plantas.

Los cultivos perennes como el espárrago, el ruibarbo y las bayas deben plantarse al costado de la huerta ya que permanecerán en la misma ubicación todos los años.

Para evitar darles sombra a otras plantas, los cultivos más altos deben plantarse hacia el norte o el este de los cultivos más bajos.

Rotación de cultivos - Deje pasar al menos tres años antes de volver a cultivar la misma hortaliza u hortalizas relacionadas en el mismo lugar. La rotación de cultivos anual sirve para controlar las enfermedades que sobreviven en el suelo todos los inviernos.

Plantación consecutiva - Se obtiene un suministro continuo de hortalizas. No plante de más en una sola vez.

A principios de la primavera podrá plantar un poco de lechuga de hoja y un poco de rábanos. Podrá repetir esto a la semana siguiente y, quizás, otra vez más. Podrá repetir el mismo proceso otra vez en el otoño.

Los bulbos de las cebollas de verdeo deben plantarse cada dos semanas.

Si hay espacio disponible se pueden hacer dos plantaciones de habas, remolacha, brócoli, repollo y zanahoria. La primera plantación debe hacerse a principios de la primavera para cosechar en el verano y la segunda deberá hacerse en el verano para cosechar en el otoño. El maíz dulce puede plantarse varias veces.

Las hortalizas que maduran más tarde pueden plantarse en el mismo lugar donde hubo otras plantas que ya se cosecharon. Donde hubo lechuga de hoja, espinaca, rábanos, cebolla de verdeo y arvejas se puede plantar habas, remolacha, zanahoria, repollo, maíz dulce y espinaca y rábanos tardíos.

Semillas y plantas

Compre las semillas con anticipación si las pide por catálogo. Las semillas que le hayan sobrado del año anterior probablemente no sean viables si no se almacenaron correctamente.

Las semillas de hortalizas pueden almacenarse, excepto las de cebolla, perejil y pastinaca. Deben guardarse en recipientes herméticos para evitar la humedad, los insectos y los roedores. Deben almacenarse en lugares frescos tales como una habitación sin calefaccionar o en el refrigerador.

Algunas plantas como el brócoli, el repollo, la coliflor, los pimientos y el tomate dan mejores resultados cuando se las trasplanta a la huerta. Pueden cultivarse de semilla en casa o se pueden adquirir en un vivero. No compre plantines amarillentos ni demasiado desarrollados y alargados.

Haga un diseño en papel

Dibuje su huerta en un papel. Esto le servirá de guía al momento de plantar. El dibujo debe incluir:

  • La ubicación de cada hortaliza.
  • El largo de la hilera para cada hortaliza.
  • El espacio entre una hilera y otra y entre las plantas.
  • Las fechas de plantación.
  • Qué plantas se cultivarán en lugar de las que se cosechen.