University of Illinois Extension

Técnicas de invernadero

La mayoría de las plantas tropicales son plantas perennes en su hábitat natural. Cuando se utilizan en parquizaciones en la región central de los Estados Unidos, sirven para una temporada solamente. Mueren rápido si están expuestas a muy bajas temperaturas. La preservación durante el invierno permite iniciar la temporada con ejemplares de buen tamaño para lograr un efecto inmediato. Se puede ahorrar tiempo y dinero cuando uno tiene estas plantas a mano. En lugar de comprar plantas nuevas cada año, intente preservar durante el invierno las plantas más valiosas. Las medidas a tomar dependen de cada planta y su valor, como así también de las instalaciones con las que cuente para lograr una preservación adecuada.

Hay cinco técnicas básicas para preservar plantas tropicales. Mantenga el ejemplar como una planta doméstica en el interior si allí se pueden brindar las condiciones ideales. Almacene la planta, el tubérculo o la raíz en estado latente. Recoja las semillas. Corte gajos. O déjela afuera en un lugar resguardado con el mulch o protección necesarios. Cuando llega el momento de reintroducir las plantas tropicales al jardín, espere hasta que la temperatura durante la noche ronde los 50 grados y que el suelo se haya calentado. El aire y el suelo fríos no permiten el crecimiento de las plantas tropicales, pero el suelo y aire templados contribuyen al rápido desarrollo y crecimiento de las plantas.

Como planta de interior

Hay varias plantas tropicales que pueden conservarse durante el invierno como plantas de interior. Los grandes ejemplares de palmeras, bananos y ficus pueden preservarse y disfrutarse en interiores siempre que se cumpla con los dos requisitos siguientes: mucha luz y humedad adicional. Ubique estas plantas en lugares con mucha luz. Colóquelas en lugares húmedos si hay luz suficiente o agrúpelas. Al agruparlas, naturalmente, habrá más humedad.  Es normal que las plantas pierdan algunas hojas cuando se las traslade al interior.  

Bulbos, tubérculos y cormos

Varias plantas tropicales como la oreja de elefante, la caña y el caladium forman bulbos, tubérculos o cormos. Cuando estas plantas se marchitan, las partes subterráneas pueden desenterrarse y almacenarse en algún lugar fresco y oscuro durante el invierno. El momento adecuado para desenterrar los bulbos y tubérculos es después de que una helada haya matado la punta de la planta. Corte el tallo a una altura de 4 a 6 pulgadas y desentierre la planta. Deje que los tubérculos se sequen un poco durante uno o dos días antes de almacenarlos. Coloque los tubérculos en una caja de madera o cartón con agujeros para ventilación y entiérrelos en turba o astillas de madera. Coloque la caja en un lugar oscuro y fresco (de 45 a 50 grados). Controle los tubérculos con frecuencia durante el invierno, verifique que no haya señales de putrefacción o marchitez excesiva.  Si ve que los tubérculos se están secando, humedezca un poco la turba. Unas cuatro a seis antes de la última helada de la primavera, coloque los tubérculos en estado latente en macetas y ubíquelas en un lugar templado y soleado. Así podrá ganar tiempo para obtener plantas tropicales para trasplantar a su jardín.

Bananos

Estas son unas de las plantas tropicales más fáciles de conservar durante el invierno. Los bananos preservados durante el invierno pueden alcanzar un gran tamaño y pueden llegar a verse aún más exóticos la siguiente temporada. Si el banano se cultivó en un recipiente, corte la planta a una altura de 4 a 6 pulgadas antes de trasladarla al interior. Almacene el recipiente en un lugar oscuro y fresco (de 45 a 50 grados). Mantenga el suelo seco. En la primavera, aumente el riego y verá que del tallo saldrá un nuevo brote. Lleve la planta al exterior cuando la temperatura comience a aumentar.

Si el banano creció en el suelo, desentiérrelo sin sacar la tierra que rodea las raíces antes de que comiencen las heladas. Envuelva la raíz con una bolsa de plástico. No corte la planta. Almacénela en un lugar fresco y oscuro. El tallo se marchitará. En la primavera, corte el tallo viejo y replante cuando ya no haya peligro de heladas.