University of Illinois Extension

Plantas perennes que parecen tropicales

Muchas plantas perennes tienen un aire tropical. Elija Aruncus, Flipendula, pastos ornamentales grandes como Erianthus, Rheum, Crambe y muchos helechos resistentes de hoja grande. Los hibiscos resistentes (Hibiscus moscheutos), con sus grandes flores (de 8 a 10 pulgadas de lado a lado), contribuyen a recrear el aspecto de una isla tropical en un jardín en la región central de los Estados Unidos. Algunas variedades de hostas de hoja grande también tienen el aspecto de plantas tropicales. Otras plantas de follaje grande de estas características son la Petasites giganteus con hojas gigantes de 2 a 3 pies y el ruibarbo ornamental (Rheum sp.) que se convierte en un ejemplar imponente con hojas de 2 a 3 pies de ancho.

Una de las plantas de jardín más básicas, variadas y llamativas es la caña. La caña es fácil de cultivar, es de follaje variado y da flores de muchos colores. Su altura varía desde las 18 pulgadas hasta más de 6 pies. La conservación de estas cañas durante el invierno no resulta difícil. Además, pueden utilizarse donde sea que haya que crear un clima tropical. Para un mejor rendimiento, lo ideal es que estén a pleno sol; pueden ubicarse en lugares húmedos a muy húmedos tales como alrededor de fuentes, lagunas y demás.

Muchas plantas anuales que crecen de semilla también tienen aires tropicales. El ricino se convierte en una planta imponente gigante con grandes hojas coloridas y flores y cápsulas de semillas interesantes. Esta planta alcanza una altura de 6 a 8 pies. Las hojas de la Nicotiana sylvestris son grandes y verdes, se asemejan a las del tabaco, además, sus flores blancas y perfumadas tienen también un aspecto tropical.

Las plantas tropicales se adaptan a casi todas las características del jardín, tanto al pleno sol como a la sombra. Para cultivar este tipo de plantas, ya sea directamente en la tierra o en maceteros, habrá que tener en cuenta la humedad y la nutrición del suelo. La mayoría de las plantas tropicales se desarrollan mejor en suelos con humedad uniforme, por lo tanto, habrá que regar con frecuencia. Si se secan, la calidad del follaje se ve afectada. Necesitan muchos nutrientes, por eso es necesario fertilizarlas una vez por semana o cada dos semanas con un fertilizante líquido. Los fertilizantes con alto contenido de nitrógeno ayudan a que la planta crezca y produzca hojas sanas y grandes.