Literalmente hay cientos de modos de cocinar un pavo y cada año se crean nuevas recetas y técnicas basadas en los ingredientes regionales de última moda y creativos métodos de cocina. Algunos de estos métodos son buenos, otros malos, y otros verdaderamente peligrosos. Todo esto es diseñado para estimular los sentidos y producir el pavo perfecto – de pechuga jugosa, de piernas y muslos tiernos y suaves, de piel dorada y de un sabor inolvidable.
El reto más grande tanto para las cocineras nuevas como para las expertas es evitar el temido “pavo seco,” que usualmente se refiere a la carne blanca de la pechuga del pavo. Debido a que el sabor del pavo se puede aparejar bien con una gran cantidad de ingredientes, el pavo puede bien ser estofado, horneado, asado a la parrilla, frito, hervido, asado al horno, a la barbacoa, etcétera.
Créalo o no, cocinar un pavo no es tan difícil. La selección del método de cocción del pavo depende de la cocinera, sólo hay que percatarse de que sea un método seguro.
Inmediatamente después de terminar la preparación del pavo lávese con agua caliente y jabonosa las manos y todos los utensilios, el fregadero y cualquier cosa que haya tenido contacto con el pavo crudo.